Tumores, lesiones, patología vascular y otras enfermedades intracraneales.
Hernias, estenosis, radiculopatías, fracturas y otros padecimientos de columna.
Cirugía para epilepsia, trastornos del movimiento, dolor y neuromodulación.
Hernias discales, estenosis, radiculopatías, mielopatía, fracturas y otros padecimientos que afectan la estabilidad o la función neurológica.
Tumores intracraneales, de base de cráneo, columna vertebral y médula espinal, con evaluación y planeación neuroquirúrgica.
Valoración quirúrgica en pacientes con crisis refractarias y trabajo conjunto con la Clínica de Epilepsia.
Tratamiento quirúrgico y neuromodulación para Parkinson, temblor esencial y distonías en casos seleccionados.
DBS, radiocirugía, estereotaxia y otras terapias avanzadas orientadas a mejorar la calidad de vida.
Aneurismas, cavernomas, malformaciones y otras condiciones que requieren atención neurológica o neuroquirúrgica.
No todos los pacientes necesitan cirugía. Una buena valoración neuroquirúrgica sirve para definir el diagnóstico, solicitar los estudios adecuados, identificar el nivel de urgencia y decidir si el tratamiento debe ser conservador, quirúrgico o multidisciplinar.
Historia clínica, síntomas, exploración neurológica y revisión de estudios de imagen.
Análisis del problema según cerebro, columna, sistema nervioso periférico o neurocirugía funcional.
Definición de tratamiento médico, rehabilitador o neuroquirúrgico según cada caso.
Control evolutivo y orientación hacia la subespecialidad más adecuada cuando es necesario.