Evaluación del riesgo, antecedentes y estrategia individual.
Control continuo durante procedimientos neuroquirúrgicos.
Estabilidad neurológica, hemodinámica y recuperación segura.
Revisión clínica, antecedentes y estrategia anestésica personalizada.
Seguimiento continuo de variables clave durante la cirugía.
Manejo anestésico orientado a estabilidad y protección neurológica.
Vigilancia postoperatoria y coordinación con el equipo tratante.