La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes y, a la vez, una de las más malinterpretadas. En consulta veo dos patrones que se repiten: personas que han convivido con crisis durante meses o años sin un diagnóstico claro, y familias que viven con miedo porque nadie les explicó bien qué está pasando, qué hacer y qué opciones reales existen.

Este artículo está pensado como una guía completa, actual y práctica sobre epilepsia: cómo reconocer señales de alerta, cómo se diagnostica correctamente hoy, qué tratamientos suelen funcionar, qué significa “epilepsia refractaria” y cuándo tiene sentido valorar alternativas avanzadas. Mi objetivo es ayudarte a tomar decisiones con información rigurosa y clara.


¿Qué es la epilepsia?

Epilepsia como enfermedad neurológica del cerebro

La epilepsia es una enfermedad neurológica crónica caracterizada por la aparición de crisis epilépticas recurrentes. Estas crisis se producen por una actividad eléctrica anormal, excesiva y sincronizada en un grupo de neuronas del cerebro.

Es importante dejar claras tres ideas desde el principio:

  • No es una enfermedad mental.
  • No es contagiosa.
  • No define a la persona que la padece.

Con un diagnóstico adecuado y un plan terapéutico individualizado, muchas personas pueden controlar las crisis y llevar una vida plenamente funcional. Para ampliar en profundidad tipos, causas y síntomas, puedes leer este artículo específico: Epilepsia: tipos, causas y síntomas.


Epilepsia y crisis epilépticas: no es lo mismo

Diferencia entre crisis epiléptica y epilepsia

Una crisis epiléptica es un evento. La epilepsia es un diagnóstico. Puedes tener una crisis aislada por fiebre, alteraciones metabólicas, consumo/retirada de sustancias, falta extrema de sueño u otras causas, y no necesariamente tener epilepsia.

Hablamos de epilepsia cuando existe una predisposición del cerebro a generar crisis recurrentes. Por eso el diagnóstico siempre debe ser cuidadoso: etiquetar a alguien como “epiléptico” sin una evaluación completa puede tener consecuencias (sociales, laborales, emocionales y clínicas).


Señales de alerta: síntomas que a veces se normalizan

Señales de alerta de epilepsia

Cuando pensamos en epilepsia, muchas personas imaginan una convulsión generalizada con sacudidas. Esa es una posibilidad, pero no es la única. Existen crisis muy sutiles que se confunden con estrés, “despistes”, ansiedad o problemas del sueño.

Algunas señales que merecen una valoración neurológica, especialmente si se repiten:

  • Desconexiones breves: quedarse “en blanco” unos segundos y retomar sin recordar lo ocurrido.
  • Mirada fija con falta de respuesta.
  • Automatismos: masticación repetitiva, frotarse las manos, manipular ropa sin propósito.
  • Confusión posterior: minutos u horas de desorientación tras el episodio.
  • Caídas súbitas sin explicación clara.
  • Sensaciones extrañas recurrentes: déjà vu intenso, olores inexistentes, “subida” epigástrica, miedo brusco sin causa.
  • Movimientos involuntarios en un brazo, una pierna o una mitad de la cara.
  • Lesiones al despertar, mordedura de lengua, dolor muscular intenso, o incontinencia nocturna sin otra causa.

Estas manifestaciones pueden corresponder a diferentes tipos de crisis. Lo esencial es no normalizar lo repetitivo. Si algo ocurre varias veces, merece estudio.


La detección temprana cambia el pronóstico

Detección temprana de la epilepsia y su impacto

Detectar la epilepsia a tiempo no es un detalle: puede marcar la diferencia entre una vida con crisis frecuentes y limitaciones, o una vida estable con control adecuado.

¿Por qué importa tanto la detección temprana?

  • Reduce el tiempo sin tratamiento, disminuyendo el riesgo de nuevas crisis.
  • Evita diagnósticos erróneos (por ejemplo, confundir crisis con ataques de pánico o síncopes).
  • Protege el rendimiento cognitivo (memoria, atención, aprendizaje), especialmente en niños y adolescentes.
  • Mejora la seguridad (caídas, accidentes, lesiones).
  • Permite identificar pronto casos complejos que podrían requerir evaluación avanzada.

Si te interesa el vínculo entre epilepsia, cerebro y funciones cognitivas, te recomiendo este contenido complementario sobre hábitos y apoyo a la memoria: Alimentos para tu memoria.


¿Cómo se diagnostica la epilepsia hoy?

Diagnóstico de epilepsia con EEG y resonancia magnética

El diagnóstico no debe basarse en una sola prueba. Se construye con una evaluación clínica bien hecha y estudios que aporten evidencia. En términos prácticos, los pilares del diagnóstico suelen incluir:

1) Historia clínica detallada (esto es más importante de lo que parece)

La descripción del episodio —cómo inicia, cuánto dura, qué pasa durante y después— es crucial. Siempre que se pueda, ayuda mucho que un familiar o testigo describa lo que vio, y si existe un vídeo del episodio (grabado de forma segura), puede ser extremadamente útil.

2) Electroencefalograma (EEG)

El EEG registra la actividad eléctrica cerebral. Puede mostrar patrones compatibles con epilepsia, pero conviene saber algo importante: un EEG normal no descarta epilepsia. Algunas personas tienen crisis y un EEG intercrítico (entre crisis) normal, especialmente si el registro fue corto o no coincidió con el momento adecuado.

En función del caso, puede indicarse:

  • EEG de rutina.
  • EEG con privación de sueño.
  • Video-EEG (monitorización más prolongada).

3) Resonancia magnética cerebral (RM)

Una RM bien realizada, con protocolos orientados a epilepsia cuando es necesario, puede identificar lesiones estructurales que expliquen las crisis (por ejemplo, ciertas cicatrices, malformaciones, tumores, etc.). No todas las epilepsias tienen una lesión visible, pero cuando existe, cambia el enfoque terapéutico.

4) Analíticas y estudios complementarios

En determinados escenarios se revisan causas metabólicas, tóxicas o infecciosas, según contexto clínico y edad.


Tipos de crisis: una guía clara (sin tecnicismos innecesarios)

Tipos de crisis epilépticas focales y generalizadas

A grandes rasgos, las crisis se agrupan en dos categorías principales:

Crisis focales

Se originan en una zona concreta del cerebro. Pueden manifestarse con:

  • Sensaciones extrañas (olores, déjà vu, miedo súbito).
  • Movimientos involuntarios en una parte del cuerpo.
  • Alteración de la conciencia (desconexión, automatismos).

Crisis generalizadas

Implican redes cerebrales más amplias desde el inicio. Pueden ser convulsivas (tónico-clónicas) o no convulsivas (ausencias, mioclonías, etc.).

Si quieres una explicación mucho más completa por tipos y causas, aquí tienes el artículo específico: Epilepsia: tipos, causas y síntomas.


Tratamiento de la epilepsia: qué se busca y cómo se decide

Tratamiento de epilepsia: objetivos y enfoque personalizado

El tratamiento de la epilepsia tiene un objetivo principal: controlar las crisis con el mínimo de efectos secundarios, preservando la calidad de vida. Esto parece obvio, pero en la práctica es un equilibrio fino: la medicación puede controlar crisis, pero si provoca somnolencia extrema, irritabilidad o empeora la atención, el “control” no es completo.

El plan se decide en función de:

  • Tipo de crisis y síndrome epiléptico.
  • Edad del paciente.
  • Comorbilidades y medicación previa.
  • Estudios (EEG, RM, etc.).
  • Riesgos del día a día (conducción, trabajo, deporte, sueño).

Medicamentos antiepilépticos

Los fármacos suelen ser la primera línea. La mayoría de personas logra buen control con uno o dos medicamentos bien elegidos y bien ajustados. El seguimiento es esencial para ajustar dosis, valorar tolerancia y, cuando corresponde, simplificar tratamientos.

Hábitos que influyen (mucho más de lo que se cree)

En epilepsia, el entorno y la fisiología diaria importan: sueño, estrés, alcohol, estimulantes, adherencia al tratamiento, regularidad en horarios. No es culpabilizar; es entender que el cerebro epiléptico es sensible a determinados disparadores.

  • Sueño: la privación de sueño es un desencadenante clásico.
  • Alcohol: puede desestabilizar, especialmente en exceso o con resaca.
  • Estrés: no “causa” epilepsia, pero puede facilitar crisis en personas predispuestas.
  • Adherencia: olvidos frecuentes son una causa común de recaídas.

¿Qué significa “epilepsia refractaria” o “farmacorresistente”?

Epilepsia refractaria o farmacorresistente

La epilepsia se considera farmacorresistente cuando, pese a haber utilizado adecuadamente (en dosis y tiempo) dos tratamientos antiepilépticos bien elegidos, las crisis siguen sin control. Este concepto es importante porque cambia la estrategia: no es “probar infinitas combinaciones”, sino valorar una evaluación más avanzada.

¿Por qué? Porque en muchos casos, cuando hay resistencia a medicamentos, existe una probabilidad menor de lograr control total solo con ajustes farmacológicos. Aquí es cuando cobra sentido estudiar otras alternativas con equipos especializados.


Opciones avanzadas cuando el control no es suficiente

Opciones avanzadas para control de epilepsia

En el control de epilepsia, la medicina ha avanzado de forma significativa. Además de tratamientos farmacológicos, existen opciones avanzadas que, en casos seleccionados, pueden mejorar de forma relevante la calidad de vida.

Cirugía de epilepsia (cuándo considerarla)

La cirugía no es “el último recurso desesperado”, sino una alternativa válida y bien establecida para casos específicos, especialmente en epilepsia farmacorresistente con foco identificable. La clave está en la selección adecuada del paciente y en una evaluación prequirúrgica rigurosa.

Si quieres conocer este enfoque con detalle, te dejo el enlace directo: Cirugía de epilepsia avanzada en México.

Tecnología y neuromodulación

En algunos pacientes, tecnologías avanzadas pueden ayudar a reducir crisis o mejorar control. Este campo evoluciona rápido y es una parte clave de la epilepsia moderna.

Para ampliar, aquí tienes un artículo actualizado: Nuevos avances en tecnología para el control de la epilepsia.


Epilepsia y calidad de vida: memoria, emoción y vida diaria

Epilepsia y calidad de vida: memoria y bienestar

Una parte que se habla poco —y que importa muchísimo— es cómo la epilepsia puede afectar la vida diaria más allá de las crisis. Dependiendo del tipo de epilepsia, la frecuencia de crisis, el sueño y los tratamientos, algunas personas experimentan:

  • Dificultades de memoria o atención.
  • Cansancio mental, somnolencia o “niebla” cognitiva.
  • Ansiedad anticipatoria (“miedo a tener una crisis”).
  • Limitaciones sociales o laborales por estigma o inseguridad.

Esto no significa que la persona “no pueda” tener una vida normal: significa que el plan debe ser integral, con medidas clínicas y hábitos que protejan la estabilidad cerebral. Si te interesa el apoyo desde hábitos y alimentación orientados a la función cognitiva, aquí tienes un recurso complementario: Alimentos para tu memoria.


Qué hacer ante una crisis epiléptica: pasos prácticos

Qué hacer ante una crisis epiléptica: primeros auxilios

En muchas familias, la mayor angustia es: “¿Qué hago si le vuelve a pasar?”. Tener un protocolo básico reduce riesgo y evita errores comunes.

Si la persona convulsiona (crisis tónico-clónica):

  1. Mantén la calma y mira el reloj (la duración importa).
  2. Protege la cabeza con algo blando.
  3. Colócala de lado cuando sea posible (posición lateral de seguridad) para ayudar a la respiración.
  4. No introduzcas nada en la boca. No se “traga la lengua”.
  5. No la sujetes con fuerza: evita lesiones.
  6. Retira objetos peligrosos alrededor.
  7. Cuando termine, acompaña: puede haber confusión, sueño y desorientación.

¿Cuándo pedir ayuda urgente?

  • Si la crisis dura más de 5 minutos.
  • Si hay una crisis tras otra sin recuperar conciencia.
  • Si hubo lesión importante, dificultad respiratoria o embarazo.
  • Si es la primera crisis conocida.

Mitos frecuentes sobre la epilepsia (y la realidad)

Mitos y realidades sobre epilepsia

  • Mito: “La epilepsia siempre se ve como una convulsión fuerte”.
    Realidad: muchas crisis son sutiles y pasan desapercibidas.
  • Mito: “La epilepsia es contagiosa o psicológica”.
    Realidad: es una enfermedad neurológica.
  • Mito: “No se puede hacer vida normal”.
    Realidad: con control adecuado, muchas personas estudian, trabajan y hacen deporte (con recomendaciones individualizadas).

Preguntas frecuentes sobre epilepsia (las que más se buscan en Google)

Preguntas frecuentes sobre epilepsia

Depende de la causa. En algunos casos, especialmente cuando existe una causa tratable o una opción quirúrgica bien indicada, puede lograrse ausencia sostenida de crisis. En otros, el objetivo es un control estable con tratamiento y seguimiento. “No curable” no significa “sin control”.

Algunas epilepsias tienen componentes genéticos, pero muchas no son hereditarias de forma directa. La evaluación clínica define el riesgo y el tipo de epilepsia. Si hay antecedentes familiares, conviene comentarlo, pero sin asumir conclusiones sin estudio.

No. Un EEG puede ser normal entre crisis. Si la sospecha clínica es alta, se consideran otras modalidades (privación de sueño, video-EEG, registros prolongados) según criterio médico.

Puede afectarla, especialmente si hay crisis frecuentes, sueño de mala calidad, ciertos tratamientos o focos en regiones relacionadas con la memoria. También influye el estrés. Al mejorar el control y optimizar hábitos, muchas personas mejoran su rendimiento cognitivo.

El riesgo principal es la repetición de crisis, con posibles lesiones por caídas, accidentes e impacto en la vida diaria. En casos concretos puede haber complicaciones más serias. Ante episodios repetidos, lo recomendable es valoración neurológica.

En muchos casos sí, con recomendaciones individualizadas. Se evalúa tipo de crisis, control, y riesgos del deporte (agua, altura, conducción) y se aplican medidas de seguridad.

Cuando hay episodios repetidos compatibles con crisis, dudas diagnósticas, control insuficiente con medicación o efectos secundarios que empeoran la calidad de vida. Si hay sospecha de farmacorresistencia, conviene valorar opciones avanzadas con un equipo especializado.

Cuando hay epilepsia farmacorresistente y, tras una evaluación completa, se identifica un foco o una estrategia quirúrgica razonable. Puedes ampliar este punto aquí: Cirugía de epilepsia avanzada.


Fuentes y enlaces externos de referencia (autoridad y evidencia)

Para quienes desean profundizar con fuentes internacionales de alta calidad, aquí dejo referencias útiles:


Conclusión: información clara, decisiones mejores

Conclusión sobre epilepsia, diagnóstico y tratamiento

La epilepsia no es solo “tener crisis”. Es una condición neurológica que requiere un diagnóstico correcto, un plan individualizado y un seguimiento serio. Detectarla a tiempo puede cambiar el pronóstico, reducir riesgos y devolver estabilidad al día a día.

Si tú o un familiar presenta episodios compatibles con crisis, o si existe un diagnóstico de epilepsia con control insuficiente, una valoración especializada puede marcar la diferencia.

Lecturas recomendadas en NeurofuncionalMX:

Dr. Gustavo Aguado Carrillo
Neurocirujano Funcional

La epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes y, a la vez, una de las más malinterpretadas. En consulta veo dos patrones que se repiten: personas que han convivido con crisis durante meses o años sin un diagnóstico claro, y familias que viven con miedo porque nadie les explicó bien qué está pasando, qué hacer y qué opciones reales existen.

Este artículo está pensado como una guía completa, actual y práctica sobre epilepsia: cómo reconocer señales de alerta, cómo se diagnostica correctamente hoy, qué tratamientos suelen funcionar, qué significa “epilepsia refractaria” y cuándo tiene sentido valorar alternativas avanzadas. Mi objetivo es ayudarte a tomar decisiones con información rigurosa y clara.


¿Qué es la epilepsia?

Epilepsia como enfermedad neurológica del cerebro

La epilepsia es una enfermedad neurológica crónica caracterizada por la aparición de crisis epilépticas recurrentes. Estas crisis se producen por una actividad eléctrica anormal, excesiva y sincronizada en un grupo de neuronas del cerebro.

Es importante dejar claras tres ideas desde el principio:

  • No es una enfermedad mental.
  • No es contagiosa.
  • No define a la persona que la padece.

Con un diagnóstico adecuado y un plan terapéutico individualizado, muchas personas pueden controlar las crisis y llevar una vida plenamente funcional. Para ampliar en profundidad tipos, causas y síntomas, puedes leer este artículo específico: Epilepsia: tipos, causas y síntomas.


Epilepsia y crisis epilépticas: no es lo mismo

Diferencia entre crisis epiléptica y epilepsia

Una crisis epiléptica es un evento. La epilepsia es un diagnóstico. Puedes tener una crisis aislada por fiebre, alteraciones metabólicas, consumo/retirada de sustancias, falta extrema de sueño u otras causas, y no necesariamente tener epilepsia.

Hablamos de epilepsia cuando existe una predisposición del cerebro a generar crisis recurrentes. Por eso el diagnóstico siempre debe ser cuidadoso: etiquetar a alguien como “epiléptico” sin una evaluación completa puede tener consecuencias (sociales, laborales, emocionales y clínicas).


Señales de alerta: síntomas que a veces se normalizan

Señales de alerta de epilepsia

Cuando pensamos en epilepsia, muchas personas imaginan una convulsión generalizada con sacudidas. Esa es una posibilidad, pero no es la única. Existen crisis muy sutiles que se confunden con estrés, “despistes”, ansiedad o problemas del sueño.

Algunas señales que merecen una valoración neurológica, especialmente si se repiten:

  • Desconexiones breves: quedarse “en blanco” unos segundos y retomar sin recordar lo ocurrido.
  • Mirada fija con falta de respuesta.
  • Automatismos: masticación repetitiva, frotarse las manos, manipular ropa sin propósito.
  • Confusión posterior: minutos u horas de desorientación tras el episodio.
  • Caídas súbitas sin explicación clara.
  • Sensaciones extrañas recurrentes: déjà vu intenso, olores inexistentes, “subida” epigástrica, miedo brusco sin causa.
  • Movimientos involuntarios en un brazo, una pierna o una mitad de la cara.
  • Lesiones al despertar, mordedura de lengua, dolor muscular intenso, o incontinencia nocturna sin otra causa.

Estas manifestaciones pueden corresponder a diferentes tipos de crisis. Lo esencial es no normalizar lo repetitivo. Si algo ocurre varias veces, merece estudio.


La detección temprana cambia el pronóstico

Detección temprana de la epilepsia y su impacto

Detectar la epilepsia a tiempo no es un detalle: puede marcar la diferencia entre una vida con crisis frecuentes y limitaciones, o una vida estable con control adecuado.

¿Por qué importa tanto la detección temprana?

  • Reduce el tiempo sin tratamiento, disminuyendo el riesgo de nuevas crisis.
  • Evita diagnósticos erróneos (por ejemplo, confundir crisis con ataques de pánico o síncopes).
  • Protege el rendimiento cognitivo (memoria, atención, aprendizaje), especialmente en niños y adolescentes.
  • Mejora la seguridad (caídas, accidentes, lesiones).
  • Permite identificar pronto casos complejos que podrían requerir evaluación avanzada.

Si te interesa el vínculo entre epilepsia, cerebro y funciones cognitivas, te recomiendo este contenido complementario sobre hábitos y apoyo a la memoria: Alimentos para tu memoria.


¿Cómo se diagnostica la epilepsia hoy?

Diagnóstico de epilepsia con EEG y resonancia magnética

El diagnóstico no debe basarse en una sola prueba. Se construye con una evaluación clínica bien hecha y estudios que aporten evidencia. En términos prácticos, los pilares del diagnóstico suelen incluir:

1) Historia clínica detallada (esto es más importante de lo que parece)

La descripción del episodio —cómo inicia, cuánto dura, qué pasa durante y después— es crucial. Siempre que se pueda, ayuda mucho que un familiar o testigo describa lo que vio, y si existe un vídeo del episodio (grabado de forma segura), puede ser extremadamente útil.

2) Electroencefalograma (EEG)

El EEG registra la actividad eléctrica cerebral. Puede mostrar patrones compatibles con epilepsia, pero conviene saber algo importante: un EEG normal no descarta epilepsia. Algunas personas tienen crisis y un EEG intercrítico (entre crisis) normal, especialmente si el registro fue corto o no coincidió con el momento adecuado.

En función del caso, puede indicarse:

  • EEG de rutina.
  • EEG con privación de sueño.
  • Video-EEG (monitorización más prolongada).

3) Resonancia magnética cerebral (RM)

Una RM bien realizada, con protocolos orientados a epilepsia cuando es necesario, puede identificar lesiones estructurales que expliquen las crisis (por ejemplo, ciertas cicatrices, malformaciones, tumores, etc.). No todas las epilepsias tienen una lesión visible, pero cuando existe, cambia el enfoque terapéutico.

4) Analíticas y estudios complementarios

En determinados escenarios se revisan causas metabólicas, tóxicas o infecciosas, según contexto clínico y edad.


Tipos de crisis: una guía clara (sin tecnicismos innecesarios)

Tipos de crisis epilépticas focales y generalizadas

A grandes rasgos, las crisis se agrupan en dos categorías principales:

Crisis focales

Se originan en una zona concreta del cerebro. Pueden manifestarse con:

  • Sensaciones extrañas (olores, déjà vu, miedo súbito).
  • Movimientos involuntarios en una parte del cuerpo.
  • Alteración de la conciencia (desconexión, automatismos).

Crisis generalizadas

Implican redes cerebrales más amplias desde el inicio. Pueden ser convulsivas (tónico-clónicas) o no convulsivas (ausencias, mioclonías, etc.).

Si quieres una explicación mucho más completa por tipos y causas, aquí tienes el artículo específico: Epilepsia: tipos, causas y síntomas.


Tratamiento de la epilepsia: qué se busca y cómo se decide

Tratamiento de epilepsia: objetivos y enfoque personalizado

El tratamiento de la epilepsia tiene un objetivo principal: controlar las crisis con el mínimo de efectos secundarios, preservando la calidad de vida. Esto parece obvio, pero en la práctica es un equilibrio fino: la medicación puede controlar crisis, pero si provoca somnolencia extrema, irritabilidad o empeora la atención, el “control” no es completo.

El plan se decide en función de:

  • Tipo de crisis y síndrome epiléptico.
  • Edad del paciente.
  • Comorbilidades y medicación previa.
  • Estudios (EEG, RM, etc.).
  • Riesgos del día a día (conducción, trabajo, deporte, sueño).

Medicamentos antiepilépticos

Los fármacos suelen ser la primera línea. La mayoría de personas logra buen control con uno o dos medicamentos bien elegidos y bien ajustados. El seguimiento es esencial para ajustar dosis, valorar tolerancia y, cuando corresponde, simplificar tratamientos.

Hábitos que influyen (mucho más de lo que se cree)

En epilepsia, el entorno y la fisiología diaria importan: sueño, estrés, alcohol, estimulantes, adherencia al tratamiento, regularidad en horarios. No es culpabilizar; es entender que el cerebro epiléptico es sensible a determinados disparadores.

  • Sueño: la privación de sueño es un desencadenante clásico.
  • Alcohol: puede desestabilizar, especialmente en exceso o con resaca.
  • Estrés: no “causa” epilepsia, pero puede facilitar crisis en personas predispuestas.
  • Adherencia: olvidos frecuentes son una causa común de recaídas.

¿Qué significa “epilepsia refractaria” o “farmacorresistente”?

Epilepsia refractaria o farmacorresistente

La epilepsia se considera farmacorresistente cuando, pese a haber utilizado adecuadamente (en dosis y tiempo) dos tratamientos antiepilépticos bien elegidos, las crisis siguen sin control. Este concepto es importante porque cambia la estrategia: no es “probar infinitas combinaciones”, sino valorar una evaluación más avanzada.

¿Por qué? Porque en muchos casos, cuando hay resistencia a medicamentos, existe una probabilidad menor de lograr control total solo con ajustes farmacológicos. Aquí es cuando cobra sentido estudiar otras alternativas con equipos especializados.


Opciones avanzadas cuando el control no es suficiente

Opciones avanzadas para control de epilepsia

En el control de epilepsia, la medicina ha avanzado de forma significativa. Además de tratamientos farmacológicos, existen opciones avanzadas que, en casos seleccionados, pueden mejorar de forma relevante la calidad de vida.

Cirugía de epilepsia (cuándo considerarla)

La cirugía no es “el último recurso desesperado”, sino una alternativa válida y bien establecida para casos específicos, especialmente en epilepsia farmacorresistente con foco identificable. La clave está en la selección adecuada del paciente y en una evaluación prequirúrgica rigurosa.

Si quieres conocer este enfoque con detalle, te dejo el enlace directo: Cirugía de epilepsia avanzada en México.

Tecnología y neuromodulación

En algunos pacientes, tecnologías avanzadas pueden ayudar a reducir crisis o mejorar control. Este campo evoluciona rápido y es una parte clave de la epilepsia moderna.

Para ampliar, aquí tienes un artículo actualizado: Nuevos avances en tecnología para el control de la epilepsia.


Epilepsia y calidad de vida: memoria, emoción y vida diaria

Epilepsia y calidad de vida: memoria y bienestar

Una parte que se habla poco —y que importa muchísimo— es cómo la epilepsia puede afectar la vida diaria más allá de las crisis. Dependiendo del tipo de epilepsia, la frecuencia de crisis, el sueño y los tratamientos, algunas personas experimentan:

  • Dificultades de memoria o atención.
  • Cansancio mental, somnolencia o “niebla” cognitiva.
  • Ansiedad anticipatoria (“miedo a tener una crisis”).
  • Limitaciones sociales o laborales por estigma o inseguridad.

Esto no significa que la persona “no pueda” tener una vida normal: significa que el plan debe ser integral, con medidas clínicas y hábitos que protejan la estabilidad cerebral. Si te interesa el apoyo desde hábitos y alimentación orientados a la función cognitiva, aquí tienes un recurso complementario: Alimentos para tu memoria.


Qué hacer ante una crisis epiléptica: pasos prácticos

Qué hacer ante una crisis epiléptica: primeros auxilios

En muchas familias, la mayor angustia es: “¿Qué hago si le vuelve a pasar?”. Tener un protocolo básico reduce riesgo y evita errores comunes.

Si la persona convulsiona (crisis tónico-clónica):

  1. Mantén la calma y mira el reloj (la duración importa).
  2. Protege la cabeza con algo blando.
  3. Colócala de lado cuando sea posible (posición lateral de seguridad) para ayudar a la respiración.
  4. No introduzcas nada en la boca. No se “traga la lengua”.
  5. No la sujetes con fuerza: evita lesiones.
  6. Retira objetos peligrosos alrededor.
  7. Cuando termine, acompaña: puede haber confusión, sueño y desorientación.

¿Cuándo pedir ayuda urgente?

  • Si la crisis dura más de 5 minutos.
  • Si hay una crisis tras otra sin recuperar conciencia.
  • Si hubo lesión importante, dificultad respiratoria o embarazo.
  • Si es la primera crisis conocida.

Mitos frecuentes sobre la epilepsia (y la realidad)

Mitos y realidades sobre epilepsia

  • Mito: “La epilepsia siempre se ve como una convulsión fuerte”.
    Realidad: muchas crisis son sutiles y pasan desapercibidas.
  • Mito: “La epilepsia es contagiosa o psicológica”.
    Realidad: es una enfermedad neurológica.
  • Mito: “No se puede hacer vida normal”.
    Realidad: con control adecuado, muchas personas estudian, trabajan y hacen deporte (con recomendaciones individualizadas).

Preguntas frecuentes sobre epilepsia (las que más se buscan en Google)

¿La epilepsia se puede curar?

Depende de la causa. En algunos casos, especialmente cuando existe una causa tratable o una solución quirúrgica bien indicada, puede lograrse ausencia sostenida de crisis. En otros, el objetivo es un control estable con tratamiento y seguimiento. Lo importante es entender que “no curable” no significa “sin control”.

¿La epilepsia es hereditaria?

Algunas epilepsias tienen componentes genéticos, pero muchas no son hereditarias en un sentido directo. La evaluación clínica define el riesgo y el tipo de epilepsia. Si hay antecedentes familiares, conviene comentarlo, pero no asumir conclusiones sin estudio.

¿Un EEG normal descarta epilepsia?

No. Un EEG puede ser normal entre crisis. Por eso, si la sospecha clínica es alta, se consideran otras modalidades (privación de sueño, video-EEG, registros más prolongados), siempre según criterio médico.

¿La epilepsia afecta la memoria?

Puede afectarla, especialmente si hay crisis frecuentes, sueño de mala calidad, ciertos tratamientos o focos en regiones relacionadas con la memoria. También influye el estrés y el miedo anticipatorio. La buena noticia es que al mejorar el control y optimizar hábitos, muchas personas mejoran su rendimiento cognitivo.

¿Qué pasa si no se trata la epilepsia?

El riesgo principal es la repetición de crisis, con posibles lesiones por caídas, accidentes, impacto en la vida diaria y, en casos concretos, complicaciones más serias. Por eso, ante episodios repetidos, lo recomendable es evaluación neurológica.

¿Una persona con epilepsia puede hacer deporte?

En muchos casos sí, con recomendaciones individualizadas. Se evalúa el tipo de crisis, el control, los riesgos del deporte (agua, altura, conducción) y se toman medidas de seguridad. La actividad física, bien pautada, puede ser positiva.

¿Cuándo debo acudir a un especialista en epilepsia?

Cuando existen episodios repetidos compatibles con crisis, cuando hay dudas diagnósticas, cuando el control con medicación no es adecuado o cuando hay efectos secundarios que empeoran calidad de vida. Si hay sospecha de farmacorresistencia, conviene valorar opciones avanzadas con un equipo especializado.

¿Cuándo se considera cirugía de epilepsia?

Cuando hay epilepsia farmacorresistente y, tras una evaluación completa, se identifica un foco o una estrategia quirúrgica razonable. Puedes ampliar este punto aquí: Cirugía de epilepsia avanzada.


Fuentes y enlaces externos de referencia (autoridad y evidencia)

Para quienes desean profundizar con fuentes internacionales de alta calidad, aquí dejo referencias útiles:


Conclusión: información clara, decisiones mejores

La epilepsia no es solo “tener crisis”. Es una condición neurológica que requiere un diagnóstico correcto, un plan individualizado y un seguimiento serio. Detectarla a tiempo puede cambiar el pronóstico, reducir riesgos y devolver estabilidad al día a día.

Si tú o un familiar presenta episodios compatibles con crisis, o si existe un diagnóstico de epilepsia con control insuficiente, una valoración especializada puede marcar la diferencia.

Lecturas recomendadas en NeurofuncionalMX:

Dr. Gustavo Aguado Carrillo
Neurocirujano Funcional

Hola, soy el Dr. Gustavo Aguado Carrillo.

La neurocirugía funcional no se trata solo de operar el cerebro; se trata de restaurar la calidad de vida. Es una disciplina que avanza a una velocidad vertiginosa, donde la tecnología y la comprensión de los circuitos neuronales nos permiten ofrecer soluciones a padecimientos que antes considerábamos intratables. Para mantenerme a la vanguardia y ofrecer lo mejor en CDMX, es vital participar en los foros más importantes del mundo. Hoy quiero compartirles mi próxima participación como disertante en el evento global más relevante de nuestra especialidad.


Índice del artículo:

  1. WSSFN 2025: La cumbre mundial de la neurocirugía
  2. Mi participación como disertante: Compartiendo experiencia
  3. La conexión estratégica con Fundación CENIT
  4. ¿Cómo se traduce esto en tu tratamiento?
  5. Preguntas Frecuentes (FAQ)

1. WSSFN 2025: La cumbre mundial de la neurocirugía

Logo o sede del evento WSSFN 2025 en Buenos Aires

Del 20 al 22 de noviembre de 2025, la atención de la comunidad neuroquirúrgica global estará puesta en Buenos Aires, sede del congreso intermedio de la World Society for Stereotactic and Functional Neurosurgery (WSSFN), que se celebrará en la UCA (Universidad Católica Argentina).

Este evento es, sin exagerar, el “mundial” de nuestra especialidad. Aquí es donde se presentan los avances más disruptivos en Estimulación Cerebral Profunda (DBS), tratamiento del dolor crónico, epilepsia y trastornos psiquiátricos. Estar presente en este congreso no es solo un acto académico, es una responsabilidad para asegurar que las técnicas que aplicamos en México estén al mismo nivel que en los mejores centros de Estados Unidos, Europa y Latinoamérica.


2. Mi participación como disertante: Compartiendo experiencia

He tenido el honor de ser invitado como disertante en este prestigioso foro. Participar activamente como ponente ante colegas de todo el mundo es una oportunidad invaluable para contrastar nuestros resultados y refinar nuestras técnicas.

Durante mi intervención, abordaremos los desafíos actuales en la modulación de circuitos neuronales. La discusión científica en la WSSFN permite validar nuestros protocolos quirúrgicos y abrir nuevas vías de investigación clínica que, en última instancia, buscan una sola cosa: mayor precisión y seguridad para el paciente.


3. La conexión estratégica con Fundación CENIT

Imagen representativa de investigación y docencia médica

La neurocirugía moderna se construye sobre redes de colaboración. En este contexto, y aprovechando la sede en Argentina, quiero destacar la importancia de instituciones como la Fundación CENIT, un referente latinoamericano en investigación y docencia en neurociencias.

La vinculación con organizaciones de este calibre y la participación en foros internacionales fortalece nuestra práctica clínica. La Fundación CENIT ha sido un pilar en la difusión de conocimiento sobre neuromodulación, y mantener estos lazos nos permite traer a México una visión integral y actualizada, compartiendo la filosofía de excelencia académica y trato humano.


4. ¿Cómo se traduce esto en tu tratamiento?

Quizás te preguntes: “Doctor, ¿de qué me sirve a mí que usted vaya a un congreso en Buenos Aires?”. La respuesta es directa:

  • Acceso a tecnología: Conocemos de primera mano los nuevos dispositivos de neuromodulación antes de que se vuelvan masivos.
  • Protocolos actualizados: Aplicamos técnicas quirúrgicas que reducen tiempos de recuperación y aumentan la eficacia.
  • Seguridad: Discutir casos complejos con expertos mundiales nos ayuda a tomar mejores decisiones en el quirófano.

5. Preguntas Frecuentes (FAQ)

1. ¿Qué es la Neurocirugía Estereotáctica y Funcional?

Es la rama de la neurocirugía dedicada a restaurar la función del sistema nervioso. Utilizamos técnicas de alta precisión (estereotaxia) para tratar trastornos como el Parkinson, temblores, epilepsia y dolor crónico, modulando la actividad cerebral.

2. ¿Qué temas se tratan en la WSSFN 2025?

Se abordan desde la inteligencia artificial aplicada a la cirugía, hasta nuevos blancos terapéuticos para enfermedades psiquiátricas y avances en la tecnología de los electrodos para estimulación cerebral.

3. ¿Qué relación hay con la Fundación CENIT?

La Fundación CENIT es un aliado académico clave en Latinoamérica. Compartimos la visión de educación continua y desarrollo de investigación para mejorar el tratamiento de enfermedades neurológicas complejas.

4. ¿Realiza usted estos procedimientos en CDMX?

Sí. Toda la tecnología y conocimientos que discutimos en foros como la WSSFN los aplicamos en nuestra práctica diaria en la Ciudad de México, ofreciendo tratamientos de estándar internacional.


Seguimos avanzando para ofrecerte lo mejor de la ciencia médica mundial, aquí en casa.

Un cordial saludo,

Dr. Gustavo Aguado Carrillo
Neurocirujano Neurofuncional

Neurocirugía Avanzada 2025: Un Vistazo al Futuro

La neurocirugía, una disciplina en constante evolución, se encuentra al borde de una transformación radical impulsada por avances tecnológicos exponenciales. En 2025, prevemos un panorama donde la precisión, la personalización y la minimización de la invasión serán los pilares fundamentales de la práctica neuroquirúrgica. Este artículo explorará las tendencias clave que definirán la neurocirugía avanzada en 2025, analizando el impacto de la robótica, la inteligencia artificial, la imagenología avanzada, la terapia génica y la neuromodulación en el tratamiento de diversas patologías neurológicas.

Robótica y Neurocirugía: Precisión y Destreza Aumentadas

La robótica ha revolucionado numerosos campos de la medicina, y la neurocirugía no es una excepción. Para 2025, esperamos una adopción aún más generalizada de sistemas robóticos avanzados que ofrezcan una precisión y destreza sin precedentes durante las intervenciones quirúrgicas.

Beneficios Clave de la Robótica en Neurocirugía

  • Mayor Precisión: Los robots pueden realizar movimientos con una precisión milimétrica, superando las limitaciones de la mano humana. Esto es crucial en cirugías delicadas como la resección de tumores cerebrales cercanos a áreas elocuentes.
  • Reducción del Temblor: Los sistemas robóticos eliminan el temblor natural de las manos del cirujano, mejorando la seguridad y la exactitud de los procedimientos.
  • Acceso a Áreas Difíciles: Los robots pueden acceder a áreas del cerebro que serían difíciles o imposibles de alcanzar con técnicas convencionales.
  • Fatiga Reducida para el Cirujano: La robótica reduce la fatiga del cirujano, permitiendo intervenciones más largas y complejas con mayor concentración.
  • Visualización Mejorada: Muchos sistemas robóticos incorporan sistemas de visualización 3D de alta resolución, proporcionando al cirujano una visión clara y detallada del campo quirúrgico.

Ejemplos de Aplicaciones Robóticas en Neurocirugía

  • Resección de Tumores Cerebrales: Robots como el ROSA (Robotic Surgical Assistant) se utilizan para la resección precisa de tumores cerebrales, minimizando el daño al tejido sano circundante.
  • Implantación de Electrodos para Estimulación Cerebral Profunda (ECP): La robótica mejora la precisión en la implantación de electrodos para ECP, un tratamiento eficaz para la enfermedad de Parkinson, el temblor esencial y la distonía.
  • Cirugía de Columna Vertebral: Robots como el Mazor X Stealth Edition ayudan a los cirujanos a colocar implantes espinales con mayor precisión y seguridad, reduciendo el riesgo de complicaciones.
  • Biopsias Estereotáxicas: La robótica facilita la realización de biopsias estereotáxicas, permitiendo la obtención de muestras de tejido cerebral con alta precisión y mínima invasión.

Caso de Estudio: Un estudio publicado en el Journal of Neurosurgery demostró que la resección robótica de tumores cerebrales resultó en una mayor resección tumoral completa y una menor tasa de complicaciones en comparación con la cirugía tradicional a cielo abierto. Los pacientes sometidos a cirugía robótica también experimentaron una recuperación más rápida y una estancia hospitalaria más corta.

Inteligencia Artificial (IA) y Neurocirugía: Diagnóstico y Planificación Optimizados

La inteligencia artificial (IA) está transformando la neurocirugía al proporcionar herramientas poderosas para el diagnóstico, la planificación quirúrgica y el seguimiento postoperatorio. En 2025, la IA será una parte integral del flujo de trabajo neuroquirúrgico, ayudando a los cirujanos a tomar decisiones más informadas y a mejorar los resultados de los pacientes.

Aplicaciones de la IA en Neurocirugía

  • Diagnóstico Asistido por IA: Algoritmos de IA pueden analizar imágenes médicas (TC, RM, PET) para detectar anomalías, como tumores cerebrales, aneurismas y hemorragias, con una precisión comparable o incluso superior a la de los radiólogos humanos.
  • Planificación Quirúrgica Personalizada: La IA puede utilizar datos del paciente (imágenes, historial clínico, datos genómicos) para crear modelos 3D personalizados del cerebro y la columna vertebral, permitiendo a los cirujanos planificar las intervenciones con mayor precisión y anticipar posibles complicaciones.
  • Predicción de Resultados: La IA puede predecir la probabilidad de éxito de diferentes tratamientos quirúrgicos, ayudando a los cirujanos a seleccionar la opción más adecuada para cada paciente.
  • Monitorización Intraoperatoria: La IA puede analizar datos fisiológicos en tiempo real durante la cirugía para detectar cambios sutiles que podrían indicar daño neurológico, permitiendo a los cirujanos tomar medidas correctivas inmediatas.
  • Análisis de Datos Genómicos: La IA puede analizar datos genómicos para identificar biomarcadores que puedan predecir la respuesta a diferentes tratamientos y personalizar la terapia para cada paciente.

Ejemplos de Herramientas de IA en Neurocirugía

  • Software de Segmentación de Tumores: Software basado en IA puede segmentar automáticamente los tumores cerebrales en imágenes de resonancia magnética (RM), proporcionando a los cirujanos una medición precisa del tamaño y la ubicación del tumor.
  • Herramientas de Planificación de Trayectorias Quirúrgicas: La IA puede ayudar a los cirujanos a planificar la trayectoria óptima para acceder a un tumor cerebral, minimizando el daño al tejido sano circundante.
  • Sistemas de Alerta Temprana de Complicaciones: La IA puede analizar datos fisiológicos en tiempo real durante la cirugía para detectar signos tempranos de complicaciones, como isquemia cerebral o hemorragia.

Estadísticas: Un estudio publicado en The Lancet Digital Health demostró que el uso de IA para el diagnóstico de tumores cerebrales mejoró la precisión diagnóstica en un 1

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la pérdida progresiva de neuronas dopaminérgicas en el cerebro, lo que provoca temblores, rigidez muscular, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio y coordinación. Aunque actualmente no existe una cura, la investigación avanza a pasos agigantados, y la Inteligencia Artificial (IA) está desempeñando un papel crucial en este progreso.

Este artículo explora cómo la IA está revolucionando el tratamiento de la enfermedad de Parkinson, incluyendo:

  • Detección temprana: La IA puede ayudar a identificar a las personas con riesgo de desarrollar Parkinson antes de que aparezcan los síntomas, lo que permite una intervención temprana y un mejor manejo de la enfermedad [1].
  • Tratamientos innovadores: La IA está acelerando el desarrollo de nuevos fármacos y terapias, abriendo nuevas vías para abordar esta condición neurodegenerativa [2].
  • Mejora en la calidad de vida: La IA se utiliza para desarrollar dispositivos y aplicaciones que ayudan a las personas con Parkinson a controlar sus síntomas y mejorar su calidad de vida.
  • Cirugías más precisas: La IA está mejorando la precisión y la eficacia de las cirugías para el Parkinson, como la estimulación cerebral profunda [3].
  • IA y la medicina personalizada: Se analizará cómo la IA está impulsando la medicina personalizada en el tratamiento del Parkinson.
  • Consideraciones éticas: Se abordarán las implicaciones éticas del uso de la IA en el contexto del Parkinson.

A continuación, se detallan los avances en cada una de estas áreas:

Detección temprana del Parkinson con IA

Diagnosticar la enfermedad de Parkinson en sus etapas iniciales es fundamental para un manejo efectivo. La IA está demostrando ser una herramienta prometedora para la detección temprana [4]. A través del análisis de diversos datos, la IA puede identificar indicadores tempranos de la enfermedad, incluso antes de que los síntomas sean evidentes. Algunos de los métodos más prometedores incluyen:

  • Análisis de la voz: La IA puede detectar cambios sutiles en la voz, como la ronquera o la disminución del volumen, que pueden ser indicativos de la enfermedad de Parkinson [5].
  • Análisis del patrón respiratorio: Un estudio reciente ha demostrado que la IA puede identificar un biomarcador digital para la enfermedad de Parkinson a partir del análisis del patrón respiratorio nocturno de los pacientes [4].
  • Análisis de imágenes médicas: La IA puede analizar imágenes cerebrales para detectar cambios sutiles en la estructura del cerebro que pueden estar asociados con la enfermedad de Parkinson [1].

Además de estos métodos, la IA también puede considerar otros síntomas tempranos del Parkinson, como cambios en la postura, pérdida de movimientos automáticos y cambios en la escritura [1].

Es importante destacar que las personas diagnosticadas con Parkinson de inicio temprano, antes de los 50 años, enfrentan desafíos únicos [6]. La IA puede ayudar a identificar a estos individuos y proporcionarles un apoyo personalizado.

IA en el desarrollo de nuevos tratamientos

La IA está acelerando el descubrimiento y desarrollo de nuevos fármacos y terapias para la enfermedad de Parkinson [2]. Algunos ejemplos incluyen:

  • Identificación de nuevos compuestos: Un estudio de la Universidad de Cambridge ha utilizado la IA para identificar compuestos que tienen el potencial de bloquear la formación de agregados de alfa-sinucleína, la proteína clave asociada con el Parkinson [2].
  • Diseño de fármacos personalizados: La IA se está utilizando para desarrollar terapias personalizadas que se adaptan a las necesidades individuales de cada paciente con Parkinson [7].

Además de estos avances, la IA también está impulsando la investigación en otras áreas prometedoras, como injertos de células productoras de dopamina, conversión de células cerebrales existentes y el desarrollo de nuevas moléculas como “Pegasus” o DAD 9 [8].

IA en la cirugía para el Parkinson

La IA está mejorando la precisión y la eficacia de las cirugías para el Parkinson, como la estimulación cerebral profunda (DBS) [9]. Algunos ejemplos incluyen:

  • DBS adaptativa: Un implante cerebral guiado por IA puede proporcionar atención personalizada las 24 horas del día a las personas con Parkinson, ajustando la estimulación cerebral profunda en tiempo real según las necesidades del paciente [9].
  • Planificación quirúrgica asistida por IA: La IA puede ayudar a los cirujanos a planificar la cirugía de DBS con mayor precisión, lo que reduce el riesgo de complicaciones [3].

Estos avances en la cirugía para el Parkinson impulsados por la IA están mejorando los resultados de los pacientes y reduciendo el riesgo de complicaciones.

IA y la medicina personalizada para el Parkinson

Cada persona con Parkinson experimenta la enfermedad de forma diferente. La IA está impulsando la medicina personalizada en el Parkinson, permitiendo el desarrollo de terapias que se adaptan a las necesidades individuales de cada paciente [7]. Algunos ejemplos incluyen:

  • Pruebas genéticas: Las pruebas genéticas pueden identificar mutaciones en genes como GBA y LRRK2, que están asociados con un mayor riesgo de Parkinson [7].
  • Análisis de datos: La IA puede analizar grandes cantidades de datos clínicos y genéticos para identificar subgrupos de pacientes con características similares.

La IA tiene el potencial de revolucionar la medicina personalizada en el Parkinson, ofreciendo tratamientos más efectivos y mejorando la calidad de vida de los pacientes.

Consideraciones éticas de la IA en el Parkinson

Si bien la IA ofrece grandes promesas para el tratamiento del Parkinson, es importante considerar las implicaciones éticas de su uso [10]. Algunos de los desafíos éticos incluyen:

  • Privacidad y seguridad de los datos: La IA requiere acceso a grandes cantidades de datos de pacientes, incluyendo información médica y genética.
  • Autonomía del paciente: Es importante garantizar que los pacientes mantengan el control sobre sus decisiones de tratamiento.

Es crucial abordar estos desafíos éticos para garantizar que la IA se utilice de manera responsable y beneficiosa en el tratamiento del Parkinson.

Conclusión

La Inteligencia Artificial está revolucionando el tratamiento de la enfermedad de Parkinson en múltiples frentes. La IA está impulsando un cambio de paradigma en el tratamiento del Parkinson, con un enfoque más personalizado y proactivo. Si bien aún queda mucho por investigar, los avances actuales ofrecen nuevas esperanzas para las personas con Parkinson y sus familias.

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Mantener la salud a medida que vamos envejeciendo es algo fundamental. Por supuesto, el bienestar no debe ser únicamente físico, pues es vital que la mente se mantenga también sana.

La memoria es una parte muy importante del envejecimiento, pues atesora todas las vivencias y la experiencia obtenida a lo largo de los años. Sin embargo, puede verse afectada por el envejecimiento, lo que suele conllevar también un gran golpe para la autoestima de los mayores. Por eso, los expertos inciden en la importancia de cuidarla y ejercitarla de la misma forma que se hace con el cuerpo.

Entre los profesionales que ponen en valor los ejercicios para conservar la memoria y cerebro sanos está el neurocirujano Richard Restak. En un artículo para la cadena CNBC ha incidido en la necesidad de ejercitar diariamente el cerebro para que se mantenga en buenas condiciones y favorezca la calidad de vida de los mayores.

El mensaje que difunde es claro y contundente: descuidar la salud cerebral puede aumentar el riesgo de sufrir enfermedades degenerativas, como la demencia o el alzhéimer. Para evitarlo, ha señalado siete claves que, de añadirse a la rutina diaria, serán como una sesión de gimnasia cerebral. Él, a sus 81 años, asegura que las sigue.

1. La ficción como primera opción

Ver series, películas o consumir cualquier tipo de ficción es un gran estímulo para la memoria. Las historias son largas y debes recordar el principio para entender el final, vas conociendo personajes a medida que avanza la trama y muchos detalles acaban teniendo una importancia protagonista en la resolución de los argumentos.

Todo esto hace que el cerebro tenga que trabajar mientras disfrutas. Además, ahora que la ficción audiovisual se ha colado en todos los hogares y es fácilmente accesible a través de las plataformas de streaming.

 

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2. Practica este juego en los museos

Los museos son escenarios fantásticos para poner a prueba la memoria. El neurocirujano propone este juego: “Empieza estudiando atentamente los detalles del cuadro hasta que puedas verlos con los ojos de tu mente. A continuación, descríbelo mientras apartas la mirada de él”. La idea es comprobar si has conseguido recordar detalles como los colores, ese objeto que asoma parcialmente tras uno más grande, si esa flor estaba más a la derecha o a la izquierda… Hacerlo con varios cuadros ayudará a potenciar tu memoria.

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3. La duración de la siesta

Uno de los momentos favoritos de mucha gente: la siesta. Este momento de descanso después de comer tiene un papel clave en el recuerdo de la información codificada previamente. Sin embargo, la duración importa y mucho. El experto señala que se ha demostrado que lo óptimo para la memoria es que dure entre 30 y 90 minutos. Por eso, él asegura haber acostumbrado a su cuerpo a dormir una media hora.

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4. Alimenta tu cerebro

La alimentación es otro gran pilar de la salud física y cerebral. Hay numerosos alimentos que contribuyen al mantenimiento de la memoria. Entre los ejemplos que cita están lo que la doctora Uma Naidoo, psiquiatra nutricional de la Facultad de Medicina de Harvard, llama “alimentos para el cerebro”, Brain Foods en inglés. Se trata de un grupo de alimentos que forman ese acrónimo e incluye: bayas, frutas, verduras, frutos secos, fibra, antioxidantes, alimentos ricos en omega, aceites, especias… 

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5. Las 20 preguntas

Otra propuesta que hace el neurocirujano es, en fiestas o reuniones, jugar a “las 20 preguntas”. El juego consiste en que una persona debe adivinar qué película, objeto, personaje o lugar le han asignado los demás participantes a través de 20 cuestiones. Así, deberá poner a prueba su memoria para retener toda la información que va recabando.

6. Ejercicio físico para un cerebro sano

Una mente sana requiere un cuerpo sano. El experto anima a caminar, hacer ejercicio moderado o subir escaleras. Además, las tareas domésticas también ayudan a potenciar la memoria.

7. Si te cuesta recordarlo, transfórmalo en una imagen

Este es el truco que él utiliza para recordar las cosas más complicadas. Transforma los conceptos o ideas en imágenes extrañas y llamativas que llamen la atención. El ejemplo que propone es la raza del perro de su mujer, que él recuerda gracias a esta técnica.

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 ¿Qué es la neurocirugía?

 

La neurocirugía es una especialidad médica en constante evolución y se espera que continúe avanzando en varias áreas en el futuro. Algunas de las tendencias que se prevén en la neurocirugía son:

  1. Tecnología: El avance tecnológico ha permitido la mejora de técnicas y herramientas de neurocirugía, como la introducción de robots, el uso de imágenes de resonancia magnética intraoperatoria (IRMi) y sistemas de navegación. Se espera que la tecnología siga avanzando para mejorar la precisión, seguridad y eficacia de las intervenciones neuroquirúrgicas.
  2. Terapias innovadoras: Se están investigando nuevas terapias y tratamientos para tratar enfermedades neurológicas y trastornos cerebrales. Algunas de estas terapias incluyen la estimulación cerebral profunda, la terapia génica, la terapia con células madre y la optogenética.
  3. Neuroplasticidad: Se ha demostrado que el cerebro tiene una capacidad de plasticidad única, lo que significa que puede adaptarse y cambiar en respuesta a la experiencia. Se espera que la neurocirugía siga avanzando en la comprensión de la neuroplasticidad y en el desarrollo de técnicas para estimular y mejorar la capacidad de recuperación del cerebro.
  4. Tratamiento personalizado: La neurocirugía está avanzando hacia una atención más personalizada y adaptada a las necesidades específicas de cada paciente. Con el uso de tecnologías de imágenes avanzadas y análisis de datos, se espera que se puedan desarrollar planes de tratamiento individualizados para cada paciente.
  5. En resumen, el futuro de la neurocirugía es prometedor y se espera que continúe avanzando en tecnología, terapias innovadoras, neuroplasticidad y tratamiento personalizado para mejorar la atención médica y la calidad de vida de los pacientes.
Técnicas más novedosas relacionadas con la neurocirugía.

 

La neurocirugía es un campo en constante evolución y hay varias técnicas novedosas que se están utilizando actualmente. Algunas de estas técnicas son:

  1. Terapia de ultrasonido focalizado (FUS): Esta técnica utiliza ondas de sonido para destruir el tejido cerebral anormal, sin la necesidad de cirugía invasiva. El FUS se ha utilizado con éxito para tratar tumores cerebrales y enfermedades como la enfermedad de Parkinson y el temblor esencial.
  2. Cirugía guiada por imágenes: La cirugía guiada por imágenes utiliza imágenes de alta resolución, como resonancias magnéticas y tomografías computarizadas, para guiar al cirujano durante la cirugía. Esto permite una mayor precisión en la cirugía y reduce el riesgo de daño a áreas críticas del cerebro.
  3. Estimulación cerebral profunda (DBS): La DBS es una técnica que implica la colocación de electrodos en áreas específicas del cerebro para tratar trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson y la epilepsia. Los electrodos emiten pulsos eléctricos que alteran la actividad neuronal, lo que puede aliviar los síntomas.
  4. Cirugía de mínima invasión: La cirugía de mínima invasión utiliza técnicas quirúrgicas menos invasivas, como endoscopias, para reducir el trauma y acelerar la recuperación del paciente. En la neurocirugía, esta técnica se utiliza para tratar una variedad de afecciones, como aneurismas cerebrales y tumores.
  5. Terapia de células madre: La terapia de células madre se está investigando como un tratamiento potencial para trastornos neurológicos como el accidente cerebrovascular y la enfermedad de Parkinson. Esta técnica implica la inyección de células madre en el cerebro para regenerar las células dañadas y restaurar la función cerebral.

Estas son solo algunas de las técnicas novedosas que se están utilizando en la neurocirugía. Es importante recordar que cada técnica tiene sus propias ventajas y desventajas y que el tratamiento adecuado dependerá de la afección específica y las necesidades individuales del paciente.

Neurocirugía y la genética

La genética es un campo que ha sido objeto de un gran interés en la neurocirugía en los últimos años. A medida que se han ido descubriendo nuevas mutaciones genéticas que están asociadas con trastornos neurológicos, los neurocirujanos han estado utilizando esta información para desarrollar tratamientos más precisos y personalizados para los pacientes.

Por ejemplo, la genética ha sido particularmente útil en el tratamiento de tumores cerebrales. Algunos tumores cerebrales se deben a mutaciones genéticas específicas, y los neurocirujanos pueden utilizar esta información para determinar el mejor curso de tratamiento. Además, la identificación de mutaciones genéticas también puede ayudar a predecir la probabilidad de que el tumor reaparezca después del tratamiento, lo que puede ser útil en la toma de decisiones clínicas.

Otra área en la que la genética ha sido útil en la neurocirugía es en el diagnóstico de enfermedades neurodegenerativas. Algunas enfermedades, como la enfermedad de Huntington y la enfermedad de Alzheimer, tienen una base genética bien establecida. Los neurocirujanos pueden utilizar esta información para realizar pruebas genéticas en pacientes que sospechan que tienen una enfermedad neurodegenerativa y desarrollar un plan de tratamiento personalizado.

En resumen, la genética se ha convertido en una herramienta importante en la neurocirugía moderna. Al utilizar la información genética de los pacientes, los neurocirujanos pueden desarrollar tratamientos más precisos y personalizados para una amplia variedad de trastornos neurológicos.

Neurocirugía y la biología molecular

 

La biología molecular es otro campo que ha sido objeto de interés en la neurocirugía. La biología molecular se centra en el estudio de la estructura y función de las moléculas biológicas, como el ADN, el ARN y las proteínas, y cómo estas moléculas interactúan entre sí para llevar a cabo las funciones celulares y del cuerpo en general.

En la neurocirugía, la biología molecular se utiliza para comprender mejor los mecanismos subyacentes de una variedad de trastornos neurológicos, como tumores cerebrales, enfermedades neurodegenerativas y trastornos del movimiento. Al comprender mejor los mecanismos moleculares de estas afecciones, los neurocirujanos pueden desarrollar tratamientos más efectivos y personalizados para los pacientes.

Por ejemplo, la biología molecular se ha utilizado para desarrollar terapias dirigidas específicamente a las mutaciones genéticas que causan tumores cerebrales. Estas terapias pueden inhibir la actividad de las proteínas anormales producidas por las mutaciones, lo que puede detener el crecimiento del tumor.

Otro ejemplo es la utilización de la biología molecular para el desarrollo de terapias génicas. La terapia génica implica la entrega de genes terapéuticos a las células del cerebro, lo que puede ayudar a tratar trastornos neurológicos causados por mutaciones genéticas. La biología molecular ha sido fundamental en la identificación de los genes específicos que deben ser entregados a las células del cerebro y en el desarrollo de los vectores de entrega de genes adecuados.

En resumen, la biología molecular es un campo que ha sido de gran interés en la neurocirugía, y su uso ha permitido un mejor entendimiento de los mecanismos subyacentes de una variedad de trastornos neurológicos. Al comprender mejor estos mecanismos, los neurocirujanos pueden desarrollar tratamientos más efectivos y personalizados para sus pacientes.

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